Ayer primero
de abril se celebró fervientemente en México el Domingo de Ramos, que marca el
final de la Cuaresma y el inicio de la Semana Santa o Semana Mayor, en la cual
millones de católicos recuerdan la entrada de Jesús de Nazaret a Jerusalén.
Según
la Biblia, cuando Jesús llegó a dicha ciudad para celebrar la pascua, hubo mucha gente que lo espero para recibirlo como a un rey, mientras entonaban cánticos y
salmos, y lo alababan con palmas en las manos.
